Wix o una página web profesional
Wix cuesta entre 20 y 50 dólares al mes para siempre: a los tres años llevas gastado más que en una web hecha a la medida, y el día que dejas de pagar la página desaparece. Una web propia se paga una vez, queda a tu nombre y no depende de que sigas suscrito. Wix tiene sentido si vas a armarla tú y tu tiempo vale poco; deja de tenerlo en el momento en que el sitio tiene que vender.
La cuenta que nadie hace
Wix se anuncia por lo que cuesta al mes. Míralo a tres años, que es lo que dura una web de pequeño negocio antes de que la quieras cambiar:
- Wix, plan comercial: 27 dólares al mes son 972 dólares en tres años, y al final no tienes nada.
- Web propia, paquete de entrada: $199 una vez, más $50 al año a partir del segundo. Menos de 300 dólares en tres años, y la web es tuya.
Y esa comparación es generosa con Wix, porque asume que tú armaste todo y que tu tiempo no cuenta.
Lo que Wix hace bien
Vale la pena decirlo, porque la comparación honesta es más útil que la interesada.
- Arrancas en una tarde sin hablar con nadie.
- El editor visual es bueno de verdad.
- Para una página de un evento, un portafolio personal o algo temporal, es la respuesta correcta.
- Si te equivocas, no perdiste casi nada.
Si tu proyecto es de esos, usa Wix y no pagues por más.
Dónde empieza a costarte
El tiempo. Armar un sitio decente en Wix son entre quince y treinta horas tuyas: escoger plantilla, escribir todo, pelear con el diseño en el teléfono, volver a empezar. Si tu hora vale algo, ahí ya se fue el ahorro.
La velocidad en el teléfono. Las plantillas cargan mucho código que tu negocio no usa. En una conexión de datos flojas —que es la mayoría del tráfico en Venezuela— eso son segundos de más, y los segundos de más son gente que se va.
El parecido. Tres negocios de tu rubro en tu ciudad pueden estar usando la misma plantilla. Se nota, y le resta a lo único que un sitio pequeño tiene que transmitir: que hay un negocio serio detrás.
El alquiler eterno. Es lo más importante. No estás comprando, estás suscribiendo. El día que dejas de pagar, la página se apaga y no hay archivos que rescatar.
Lo que estás pagando de más cuando pagas una web hecha
Sinceridad en la otra dirección: una web hecha a la medida no es mágica. Lo que compras concretamente es:
- Que alguien decida la estructura por ti y la decida bien.
- Que los textos los escriba otro. Es la parte que más se atasca.
- Que cargue rápido en un teléfono sin que tengas que entender por qué.
- Que sea tuya. Archivos, dominio y hosting a tu nombre.
Si esas cuatro cosas no te importan, Wix está bien. Si te importan aunque sea dos, la cuenta ya no da a favor de la suscripción.
La prueba de los tres años
Pregúntate una sola cosa: dentro de tres años, ¿quieres tener una web o quieres tener un recibo?
Si la respuesta es la web, cualquier opción que se apague cuando dejas de pagar está descartada, cueste lo que cueste al mes.
Lo nuestro es un pago único, $199–$899, publicado en la página de precios, con la web en línea en 48 horas y todo a tu nombre. Si ya lo tienes claro, el formulario toma 15 minutos.